La entrada de hoy va a estar dedicada a uno de los temas más importantes y conocidos de la vida de Alejandro VI: las Bulas Alejandrinas. Con ese término conocemos a las cinco bulas que en 1493, apenas un año después de asumir el solio pontificio, expidió el papa Alejandro VI a los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, con el objetivo de otorgar a los monarcas, por un lado, el derecho de conquista sobre las tierras descubiertas y aquellas por descubrir, estableciendo la línea a partir de la cual podían los soberanos españoles conquistar; y, por otro, la obligación de evangelizar ese nuevo territorio.
Durante el siglo XIV Roma había tendido a favorecer la expansión marítima portuguesa sobre la castellana. Portugal,con la reconquista de su territorio peninsular terminada, podía centrarse de lleno en la expansión ultramarina, mientras que Castilla se veía limitada no sólo por la pervivencia al sur de su territorio de un último reino musulmán peninsular sino también por sus divisiones y conflictos internos.